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martes, 29 de julio de 2014

SOY TU


SOY TU


Era un discípulo honesto. Moraba en su corazón el afán de perfeccionamiento. Un anochecer, cuando las chicharras quebraban el silencio de la tarde, acudió a la modesta casita de un yogui y llamó a la puerta.
  -¿Quién es? -preguntó el yogui.
  -Soy yo, respetado maestro. He venido para que me proporciones instrucción espiritual.
  -No estás lo suficientemente maduro -replicó el yogui sin abrir la puerta-. Retírate un año a una cueva y medita. Medita sin descanso.
Luego, regresa y te daré instrucción.   Al principio, el discípulo se desanimó, pero era un verdadero buscador, de esos que no ceden en su empeño y rastrean la verdad aun a riesgo de su vida. Así que obedeció al yogui.
Buscó una cueva en la falda de la montaña y durante un año se sumió en meditación profunda. Aprendió a estar consigo mismo; se ejercitó en el Ser.
  Sobrevinieron las lluvias del monzón. Por ellas supo el discípulo que había transcurrido un año desde que llegara a la cueva. Abandonó la misma y se puso en marcha hacia la casita del maestro. Llamó a la puerta.
  -¿Quién es? -preguntó el yogui.
  -Soy tú -repuso el discípulo.
  -Si es así -dijo el yogui-, entra. No había lugar en esta casa para dos yoes.

  El Maestro dice: Más allá de la mente y el pensamiento está el Ser.
Y en el Ser todos los seres.





                         

Malas de hueso tallado de yak (Tibet).

lunes, 28 de julio de 2014

DEL LIBRO DE LAS MARAVILLAS

ADORNOS INDIOS

En su viaje hacia Oriente, Marco Polo pasó también por India y describió algunas de las costumbres de sus habitantes, como la forma de vestirse de las gentes del sureste de la península:

"Yo os digo también que en esta provincia no hay necesidad de cortar ni de coser tejido, porque van completamente desnudos todo el  tiempo del año. Porque os digo que todas sus estaciones son templadas, es decir, que no tienen ni frío ni calor, y por eso van desnudos, hombres y mujeres, salvo que se cubren las partes naturales con un poco de tejido solamente. El mismo rey va desnudo como los demás, salvo que lleva encima otras cosas que voy a describiros.(...)
Porque tened por cierto que su rey va completamente desnudo, salvo que cubre su naturaleza con un hermoso tejido, y todo alrededor del cuello tiene un ancho collar de oro todo lleno de gruesas y hermosas perlas y piedras preciosas, rubíes y zafiros y esmeraldas y otras, tanto que ese collar vale un grandísimo tesoro. Y también pende del cuello del rey una cuerda fina de seda, que le cuelga delante del pecho en una longitud de un paso, y sobre ese cordón hay ciento cuatro perlas de las más gruesas y bellas, y rubíes de grandísimo valor. Y os diré por qué tiene ciento cuatro piedras en ese cordón. Tened por cierto que lleva esas ciento cuatro piedras porque conviene que cada día, por la mañana y por la noche, diga ciento cuatro oraciones en honor a sus ídolos; así lo mandan su fe y su costumbre, así hicieron sus antepasados los otros reyes, y le enseñaron lo que debía hacer (...) Y también os digo que este rey lleva en tres lugares del brazo brazaletes de oro llenos de perlas carísimas y de piedras. Y además os digo también que este rey lleva en todos los dedos de los pies y de las manos bellas perlas y otras piedras, tantas que es maravilla."





Por los datos que aportan las esculturas desde comienzos de la era cristiana, la vestimenta tradicional en India era realmente muy sencilla: hombres y mujeres usaban una pieza de tela enrollada a la cintura, y prestaban más atención que al vestido al abundante uso de complicadas joyas. 
Los trajes confeccionados se empezaron a usar por influencia islámica y consistían en pajamas: una túnica larga (Kurta o camize) con pantalones ( salwar) y turbante. Con los mogoles se incorporaron distintas prendas, entres las que destaca el jama, una especie de chaqueta gruesa que se sujeta a la cintura y que se lleva sobre el pajama. Asimismo era frecuente entre los hombres el uso de joyas diversas entre las que predominan los collares, brazaletes y las tobilleras.



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Las mujeres también asimilaron la moda mogola. Usaban pantalones ajustados y, sobre ellos, una blusa suelta; solían llevar un velo que les cubría la cabeza y los hombros. Estos trajes los alternaban con los de tipo rajput, con un corpiño muy ajustado y falda larga, o con el sari. 
En la actualidad la vestimenta hindú más tradicional consiste, para los hombres en el dhoti, larga pieza de algodón sin teñir que se anuda de diversas formas a la cintura y que Gandhi  dio a conocer en el mundo, y, para las mujeres, en el sari, que es asimismo una pieza de tela de varios metros, de diversos materiales, que envuelve la mitad inferior del cuerpo femenino.





sábado, 26 de julio de 2014

CRÓTALOS TIBETANOS

CRÓTALOS


Del griego Krotala, son unos instrumentos muy antiguos que aparecen representados en los bajorrelieves asirios y egipcios, y que estuvieron presentes en la música griega, fundamentales al servicio de la danza. La mitología los representa a menudo entre las manos de las musas. Se impusieron igualmente en los cortejos Dionisíacos y se utilizaron más tarde en el culto a Cibeles. Las caravanas de especies y seda se encargaron de extenderlos por buena parte del continente asiático. 
Consta de dos platillos de metal, generalmente de bronce, sujetados entre ellos por un cordel. Asidos entre el pulgar  y el índice, se golpea uno contra otro acercando los bordes de ambos con delicadeza produciendo una sonoridad aguda con un especial timbre cristalino.











COLLARES

COLLARES

Collares hechos artesanalmente en la Libelula, con cuentas procedentes de la India, y otras de porcelana (pulsera y pendientes), o cloisonnée y cristal (collar blanco).












viernes, 25 de julio de 2014

ARTESANÍA DE LA INDIA

ARTESANÍA DE LA INDIA






La artesanía india, cuyas tradiciones y técnicas se transmiten de padres a hijos desde hace siglos, tiene especialidades propias y artesanos en cada localidad. El resultado es una acertada mezcla de técnicas antiguas con la estética moderna y una amplia serie de productos (sedas, joyas, alfombras, artículos de cuero y antigüedades) que gozan de gran renombre. Los antiguos mercaderes recorrían miles de kilómetros para adquirirlos y el viajero moderno les sigue concediendo un gran valor. Pero estas mercancías de cuidadosa manufactura y atractivo exótico valen mucho más de lo que cuestan.

Merecen particular mención las manufacturas textiles, con las sedas de Varanasi (Benarés), las de Kanchipuram o las espléndidas sedas bordadas en oro de Mysore. El 90% de la seda se produce en el sur. Es de máxima calidad y más económica en India que en otros países. También se hacen telas de algodón de brillante colorido en Rajastán y desvaídas en Madrás. La tela himrroo, mezcla de algodón y seda estampada, se encuentra en todo el país. La lana de Cachemira es famosa en el mundo entero, en especial los maravillosos chales de pashmina y el exquisito shahtush.

La industria tapicera india se cuenta entre las más importantes del mundo y algunas de sus piezas se exhiben en famosos museos. Cachemira tiene una larga tradición de tapicería, que se concreta en alfombras de lana y en tapices de seda de exquisita factura.



















En Rajastán la artesanía destaca por su innato sentido del color; un color intenso y brillante, que no sólo se utiliza para iluminar pinturas o manuscritos, sino también en la vida cotidiana, en las vestimentas tradicionales e incluso en la arquitectura.


Foto hecha por Jim Zuckerman


Foto hecha por Jim Zuckerman



Casa Haveli, foto hecha por Jim Zuckerman